domingo, 15 de noviembre de 2020

 

Cuarto Festival escénico de Azcapotzalco

“Cuando Trina la  Catrina 2020

Por: Patricio Garibay.

A pesar de todas las turbulencias de este bizarro 2020, el Festival escénico de Azcapotzalco “Cuando Trina la  Catrina” llegó a esta nuestra alcaldía el pasado mes de octubre. Como cada año durante los meses de octubre y noviembre llega a los escenarios y plazas de la alcaldía de Azcapotzalco el único festival de teatro dedicado a la fiesta de día de muertos. Este año precisamente debido a la contingencia por el COVID 19. Las obras, las narraciones y las conferencias fueron trasmitidas por redes sociales. El festival dio inicio el 31 de octubre con una conferencia reportaje sobre “El Museo de la Muerte” y  concluyó con su clausura el día 14 de Noviembre.

Cuando Trina la  Catrina Fest.  2019

El comité organizador del festival escénico de Azcapotzalco “Cuando Trina la Catrina” agradece la participación y el apoyo de todas las personas y agrupaciones que hicieron posible un año más esta fiesta del teatro, la narración y la crónica dedicada a las tradiciones de los Días de Muertos. 


Este enorme esfuerzo se realizó de manera independiente y sin recibir ningún apoyo económico de ninguna institución cultural de gobierno alguno, aunque hay que aclarar que  en algunas ocasiones mucho ayuda el que poco estorba.  Nos vemos el próximo año para que a través del teatro seguir festejando nuestras tradiciones ancestrales.

ENLACES DE TODOS LOS EVENTOS PRESENTADOS:

Museo de la Muerte de San Juan del Rio Querétaro México. Documental de Martin Borboa.

https://www.youtube.com/watch?v=tGf9eBktkpo&t=30s

San Juan Tláhuac. Brujos y Nahuales

Conferencia de la cronista María Elena Solórzano.

https://www.youtube.com/watch?v=ihYCv42Q100&t=296s

 

La Dama de Blanco. Leyenda de Casa de Cultura de Azcapotzalco. Obra de teatro de Patricio Garibay con una idea de la cronista María Elena Solórzano. Presentado por la Compañía teatral “Club Sándwich”

https://www.youtube.com/watch?v=rd8YzNWPPYg

 

Las Gordimuertas. Platillo creado en Azcapotzalco La revista electrónica "La Hormiga en Línea" y el Festival Escénico "Cuando Trina La Catrina" otorgan un reconocimiento a "El Rinconcito Mexicano" (Familia Martínez Romero) como los creadores del original platillo "Gordimuertas"

https://www.youtube.com/watch?v=RX5ytjNg8V4&t=138s

 

Día de muertos en México, Herencia Novohispana Documental de Martin Borboa y dirigido por Patricio Garibay Producido por La Sociedad Cervantina de México.

https://www.youtube.com/watch?v=QzDKfB-G_Rk

 

La Llorona de la Avenida Camarones Crónica del Cronista José Carbajal Cortés y narrado por la actriz  Claudia Isela Jaddadh. Producido por  "La Hormiga en Lina"

https://www.youtube.com/watch?v=9qtf-FPRrxA&t=12s

 

La Terrorífica Historia de María Angula. Una leyenda ecuatoriana

Realizada por la Compañía Teatral "Club Sandwich"

https://www.youtube.com/watch?v=feA9YXO1F1k

 

Ante un Cadáver, de Manuel Acuña 

Narración audio visual. Interpretada por Alan Leal.

https://www.youtube.com/watch?v=xwsLyETqmDY&t=3s

 

Calaveras Chintololas Mitoteras, para los Azcapotzalcas.

Calaveras literarias dedicadas a los Azcapotzalcas que se lo ganaron.

https://www.youtube.com/watch?v=j-N4NXWYPGA


El MictlánVideo reportaje por Roberto C. Ortiz

https://www.youtube.com/watch?v=rP5T0-nedk8

El Halloween. Una producción de Visión Alterna.net

https://www.youtube.com/watch?v=Fk8hOjq9UD4

 

"El Huésped" Una historia de horror. Cuento de la escritora Amparo Dávila, Narrado por Fryda Araujo. Producido por La Sociedad Cervantina de México.

https://www.youtube.com/watch?v=4THoh9-Vf4E

 

Leyendas Tenebrosas de Azcapotzalco. Serie de Patricio Garibay con textos de María Elena Solórzano "El Caporal" "El Hombre de la Capa" y "Yo vi a una Bruja" Narrado por las actrices: Elisabeth Quintana, Gabriela Zambrano y Fryda Araujo.

https://www.youtube.com/watch?v=05gPrgaR_6o&t=152s

 

La Planchada. Leyenda urbana. Narración de la actriz Edna Peña y la cronista Ana Marisol Reséndiz, Música de Ricardo Manuel Pilón Alonso.

https://www.youtube.com/watch?v=2OpkeuqUqXo&t=18s


                                               Cuando Trina la  Catrina Fest.  2016


                                      Cuando Trina la  Catrina Fest.  2016

 

EL GIGANTE DE SAN MARTIN 

AZCAPOTZALCO

Por Don Nayarito Cantalicia


Entre las dudas de cómo será este año el festejo de Día de Muertos por la pandemia, y las esperanzas que provoca el concepto de que las almas de los muertos pueden salir en estos días a percibir aromas, sabores y afectos, noviembre 2020 es una mezcla difícil de desentrañar.

Para agregar incógnitas, me topé con la escasa información sobre un esqueleto desenterrado en 1967, y las notas de un excelente cronista de Azcapotzalco que en paz descanse, que fue testigo de aquel suceso. Aunque es poca la información, algo puedo ofrecer a nuestros lectores al respecto. Soy optimista y confío en que habrá sangre joven y entusiasta que en el futuro logre reunir más información que yo, o algún cronista actual que pueda ampliar lo que ahora ofrezco.

Este texto lo dedico al genial músico alemán que murió este año: Florian Schneider (1947 – 2020).

No solo compuso obras de cualidades novedosas, sino que también inventó algunos aparatos que dieron tratamiento a voces y sonidos para interpretar sus composiciones. Tuvo un espectro muy amplio en sus inspiraciones: desde la nostalgia hasta el futurismo, de la radioactividad al esfuerzo deportivo, de la carretera al tren, del maniquí a los números, del hombre robot a la contaminación de los mares. En 1977 David Bowie escribió una obra instrumental como tributo a dicho genio, la cual publicó en su disco “Heroes”. La muerte del fantástico Florian no implica que su obra ya esté terminada. La cantidad y calidad de tributos que se le han hecho, vigorizan la escena musical, los artistas inspirados o influenciados por él, harán que su legado siga rindiendo frutos. Su música me acompañó muchas veces en largos trayectos de carretera, y ahora, en mi tercera edad, lo hace en mi sala mientras tomo café, y hoy mientras escribo este texto.

 

PASO 1: MURAL EN SAN MARTIN XOCHINAHUAC

Le pedí a mi sobrino que cuando salga me traiga fotos en su celular de lo que vea en Azcapotzalco, que yo estoy muy entretenido haciendo mis artículos para “la hormiga en línea”. Me trajo una imagen de un mural que está en San Martin Xochinahuac, a unos pasos de la Parroquia del Santo patrono del lugar. Está pintado un escudo de un equipo de futbol, unas mujeres en lavaderos, una locomotora y un hombre de perfil cuya altura es dos metros cuarenta centímetros, con el año 1967. A mi sobrino le llamó la atención porque es relativamente reciente esa fecha: él nació casi ese año. Por un amigo profesor, sé que ese mismo año se fundó el IPADE (Instituto para la Alta dirección de empresas) en Clavería. De modo que es un evento moderno.


PASO 2: CRONOLOGIA DE AZCAPOTZALCO

Pedí a mi sobrino que fuera a preguntar en la Casa de Cultura sobre este gigante, si sabían algo. Le dijeron que no. Lo mandaron al Archivo histórico, por ahora hay guardias temprano, y le prestaron unas copias engargoladas de un texto de José Antonio González Gómez, del año 2000, llamado “Cronología histórica de Azcapotzalco” (Desde sus orígenes prehistóricos, del Tepanecapan hasta nuestros días). Las hojas del texto están todas selladas con “Archivo histórico Azcapotzalco”.  Y de ese año 1967, solamente dice: “En las calles de Camino Real de San Martín y 16 de septiembre, en la Colonia Reynosa Tamaulipas, en Azcapotzalco, se descubre un esqueleto de 2:40 mts, que la gente denomina “El gigante de San Martín”.

Me llamaron dos cosas la atención: Primero, que esa cronología no señalara la fundación de la mencionada institución educativa de alta dirección empresarial. No lo hace. Y hasta chequé en internet y sí, fue en 1967. Lo segundo que llamó mi atención es que dice que el hallazgo del esqueleto fue en una colonia pero se le llamó “de San Martín”. Y lo entiendo. Si no, hubiera sido “el gigante de la Reynosa Tamaulipas”. Me gusta más como es.

Por buscar cosas al respecto en internet, vi que ese párrafo de José Antonio González Gómez lo han reproducido en otros sitios de la red, y hasta en libros recientes, incluso uno muy bonito del año pasado sobre el barrio de San Martín Xochinahuac. Ni una letra y ni una coma le han cambiado. Por ejemplo https://azcapot.wordpress.com/2011/04/25/introduccion-3/ del 2011, y un libro del 2019 igual: mismito párrafo. Está bien que no lo recorten, pero no lo abundan ni lo crecen. Eso me dio ánimo para seguir “desenterrando” datos sobre el esqueleto “desenterrado”.

 

PASO 3: TESIS DE DOCTORADO PARA PABLO MOCTEZUMA BARRAGAN

En su página 39, el autor que ya fue dos veces el titular del gobierno de Azcapotzalco, publicó en su tesis doctoral lo siguiente: “El cronista Álvaro Pablo Saldaña fue testigo en 1967 del descubrimiento del “Gigante de San Martín”, un esqueleto que estaba enterrado entre las calles de Camino Real de San Martín y 16 de septiembre; la osamenta medía 2.40 metros de estatura, debido a que en la época precuauhtémica los indígenas eran muy altos, pues tenían una buena alimentación rica en proteínas, a pesar de que comían poca carne”.

Con esto mis dudas y mis certezas aumentaban. Si los indígenas eran así de altos, ya deberíamos de haber encontrado “otros gigantes” ¿no?. No se había precisado aun la antigüedad de la osamenta ¿o sí?.

Lo que si es que por fin había un nombre de un testigo de dicho hallazgo. El cronista Álvaro Pablo Saldaña. Debía seguir esa pista.

 

PASO 4: LIBRO “RELATOS Y RECUERDOS”, RECOPILACION

Durante la primera gestión de Pablo Moctezuma Barragán, se publicó una recopilación de testimonios, y uno amplio, informativo y entretenido es el del Cronista Álvaro Pablo Saldaña. En la página 50 dice, como contando su trayectoria: “Así fue transcurriendo mi vida... cuando aparece en la calle de Camino Real de San Martín y Puente de Guerra, aparece un esqueleto, uno de mis sobrinos, Román González, me platicó del esqueleto. Pero me dijo: no creas que es un esqueleto común y corriente, era de 2.40 de estatura.

Y continúa en la página 54, como mostrando fotos: Este es el gigante de San Martín, apareció en 1967, en las calles de Camino Real de San Martín y 16 de septiembre. Medía dos metros cuarenta. Este hombre pudo comer de la carne del mamut que estaba a 600 metros en la estación Tezozómoc, y murió... mi sobrino y el tlapalero, don Juan Venegas, midieron el esqueleto.

Aquí ya no era que los indígenas fueran altos, como dijo Moctezuma Barragán. En este texto se agregaba el dato de que hubiera sido contemporáneo de los mamuts, como al que hallaron (sus huesos) en excavaciones  del metro Tezozómoc. Y pudo ser parte de su dieta.

EL PILON

Aunque seguí buscando, hasta el momento de entregar este texto para su publicación, no encontré más datos sobre el “Gigante de San Martin”. Pero me quedé pensando: ¿Habrá vivido por ahí? o ¿Iba de paso y ahí lo agarró la muerte? ¿Acaso iba al pueblo vecino por algún remedio herbolario? o ¿El remedio le hizo el efecto contrario al esperado?

Por andar buscando información sobre este personaje, me topé con datos lindos, que aunque no tienen que ver con él, si lo tienen con el barrio de San Martín. Les comparto una joya musical (ya que mi artículo lo dedico a un músico). La siguiente anécdota evoca un tiempo pasado, de rural alegría, que se antoja cerrar los ojos y alcanzarlo a ver por un instante:

En el ya citado texto de “Relatos y recuerdos”, página 84, refiere que el excelente cronista Don David Delgado (de quien el mes pasado se publicó una semblanza), se acordaba de algo en aquel barrio: “Yo con mis amigos daba serenatas, sobre todo con mi amigo Juan Castillo, aunque muchos ya murieron. Una vez alguno quiso que fuéramos a San Martin a dar serenata, entonces allí en vez de perros había gansos, como había tanta agua, no había bardas sólo puentes, y cuando empezamos la serenata, se despertaron los gansos y se oía un escándalo…”.

CONCLUSION

Que bien que San Martín Xochinahuac tenga su gigante, su historia, y nos lo comparta de forma didáctica en un mural. Supongo que ya no tiene tantos gansos, pero ojalá de vez en cuando se escuche alguna serenata, como las que cantaba Don David. (Reconozco que esta última frase me recordó a la canción de “Las Mañanitas”).

BIBLIOGRAFIA

LIBRO “Cronología histórica de Azcapotzalco” (Desde sus orígenes prehistóricos, del Tepanecapan hasta nuestros días”.  José Antonio González Gómez. 2000. México

 

WEB “Construcción de Identidades y Globalización en Azcapotzalco. Ampliando las posibilidades del diseño”. Pablo Moctezuma Barragán. 2005. México. https://core.ac.uk/download/pdf/48394469.pdf

 

WEB “Relatos y recuerdos. Memoria de Azcapotzalco”. Recopilación de Edna Aponte. Segunda edición. Delegación Azcapotzalco. 2006. México http://azcapotzalco.cdmx.gob.mx/wp-content/uploads/2017/08/realtosyrecuerdos.pdf



 

LA PROCESION ESPECTRAL DE 

AZCAPOTZALCO-LA VILLA

Por: José Carbajal Cortés. Cronista.

   Azcapotzalco se ha caracterizado a ser conocido a partir de la labor de la recopilación de su historia, crónicas, relatos y de asimismo de sus leyendas por sus cronistas. Así, por esta labor de recopilación y rescate testimonial oral, encontramos que Azcapotzalco es un lugar lleno de leyendas.

  Se cuentan una gran cantidad de leyendas y sucesos a lo largo del hormiguero, desde sin duda tiempos ancestrales en nuestro terruño. La siguiente historia de leyenda es antigua como nueva, ya que dicen sigue sucediendo y desde tiempos inmemoriales por lo que el origen de esta leyenda o suceso se ha perdido a través del tiempo.

  Esta leyenda contada por sus habitantes va de la siguiente manera.  En la antigua Calzada Azcapotzalco-La Villa, desde tiempos antiguos era un camino u ontli prehispánico que llevaba al cerro de la Tonantzin, a lo que hoy es la Villa de Guadalupe, nos dicen las crónicas que por este sitio, entre otros caminos, recorrió la primera peregrinación a la Ermita de Guadalupe por los naturales de Azcapotzalco y que, está registrada por la crónica ya que cuentan las consejas que es la más antigua o primera, llevada a cabo un año después de la aparición guadalupana a Tepeaquilla, Tepeyacac o Tepeyac, esto es en el año de 1532 (como bien nos lo indica el cronista Antonio Urdapilleta en su publicación de 480va. Peregrinación de los naturales) siendo el paso de innumerables peregrinaciones que año con año han realizado los habitantes de Azcapotzalco, entre otras calles y avenidas que la recorren a pie de manera fervorosa.

   Nos refieren algunas personas de este rumbo y cercanías que, en un tramo de esta antigua Calzada Azcapotzalco-La Villa, acontece una aparición en conjunto: una extraña procesión que pasa por una parte de este lugar en cierto día del año o mejor dicho madrugada a las dos o tres en la quietud de la noche, tras una neblina  o bruma vaporosa, de una procesión de naturales indígenas de entonces, ya que se dice que los han visto con vestimenta muy antigua y sobrenatural: de mantas, taparrabos, capas, con tocados de plumas y de facciones indígenas, dicen pues de apariencia extraña y antigua, recorriendo con paso silencioso dentro de una bruma de niebla viendo siempre al frente, sin hacer caso del entorno, a una fila un tanto extensa, con rumbo presuntamente hacia la Villa…. No se sabe el porqué del penar de la procesión, se cree, que quizá en el camino sucedió algún accidente, alguna guerra, algún ataque, ¿Qué acontecimiento relacionado?, no se sabe, el caso es nos comentan los habitantes del sitio que evitan esa noche y hora -que se repite al parecer cada año o cada cierto tiempo y que los vecinos dicen evitan andar a esas horas - ya que afirman que quien se atraviesa, quien quiere indagar o curiosear, esta procesión fantasma de indígenas se lo van llevando… cuando van desapareciendo éstas ánimas en pena en la bruma y que, las personas que han visto esta fila o procesión, se han llevado un susto o pierden momentáneamente la razón ante tan extraña procesión fantasmal, que dicen, sucede por este antiguo camino de Azcapotzalco-La Villa…


Principio de la antigua Calzada Azcapotzalco-La Villa.

                                               (Imagen tomada de C. Flaymar, A.C)          

Término de la Calzada Azcapotzalco-La Villa.

(Imagen tomada de Heraldo.com. Códigos postales de México)

GORDIMUERTAS, ANTOJITO MEXICANO 

NACIDO EN AZCAPOTZALCO.

Por Martín Borboa Gómez


En la calle de Malvón No. 194, esquina con calle Juan Sarabia, se encuentra el negocio de comida “El Rinconcito mexicano”. El sitio abrió sus puertas el 25 de agosto de 2019. Es manejado por la Familia Martínez Romero. Ofrecen platillos como quesadillas, flautas, pambazos, tostadas de pata y postres.


Recientemente, el 29 de septiembre de 2020, lanzaron su novedosa creación al paladar mexicano: la “Gordimuerta”. Su venta inició el 01 de octubre de 2020.

El manjar es de masa de maíz relleno de chicharrón prensado y cocinado, muy suave, nada de trozos duros. La carne tiene un vibrante color rojo muy vivo, (no ese casi guinda que se suele encontrar dentro de las gorditas tradicionales).

Se puede preparar con queso adentro que termina derretido luego de ser frito. El toque final se da con crema, queso rallado, cilantro, cebolla y salsa si gusta.

Parte de lo especial de este suculento antojito, es que se aprovecha el clásico aspecto redondo, y se adorna con los huesitos y el cráneo al centro, de modo que luce como un “Pan de muerto” pero en versión gordita.


 
 

Ya han asistido diferentes medios de comunicación a cubrir la nota, y registrar el nacimiento de este platillo. Sin duda será disfrutado por mucha gente ya que el sabor y la calidad son de primer nivel. Para los que gustamos de las gorditas de chicharrón, aquí vale la pena tanto por la novedad creativa, como por el preparado y guisado que le dan al chicharrón, de textura y color muy diferente, y mejor que el tradicional.

En un muro interior del local, se han ido anotando firmas y comentarios de quienes ya hemos ido a deleitarnos con las “Gordimuertas”. La revista electrónica “La hormiga en línea” no podía faltar. Al contrario, somos de los primeros que hemos ido a rendir honores al nacimiento de esta delicia.

Al acudir por segunda vez a cenar, ya vimos más registros en dicho muro, anotados por más medios de comunicación y clientes satisfechos.

El autor de este artículo y el editor de esta revista y director del "Cuando Trina la Catrina fest", Patricio Garibay, otorgaron el pasado 30 de octubre de 2020, un RECONOCIMIENTO escrito a este emprendedor negocio, subrayando que aquí se dio origen a un nuevo antojito mexicano. Es de destacar la alegría que da celebrar la inventiva de la Familia Martínez Romero, que hace una aportación más a nuestra gastronomía tradicional, la cual ya de por sí, tiene reconocimiento internacional por parte de la UNESCO como Patrimonio inmaterial de la humanidad, que en 2010 la inscribió en la Lista de Patrimonio cultural inmaterial.

El festival escénico de Azcapotzalco, “Cuando trina la Catrina”, en su cuarta edición, destacó la originalidad fundadora de algo que puede transformarse en una tradición, y por ello deja constancia que su origen es en nuestra tierra azcapotzalca.

La difusión se hizo también en Youtube y puede verse aquí el video: https://www.youtube.com/watch?v=RX5ytjNg8V4

Deseamos que las generaciones futuras sigan disfrutando, por muchos años, de las “Gordimuertas” y del Festival.



sábado, 14 de noviembre de 2020

 

ELLA, LA CALLE, Y SUS PERPLEJIDADES

Por: Gustavo Aquino

Nació con el poder de la naturaleza, era de un barrio que antes era parte del pueblo de San Juan Tlilhuaca. La perseguía la oscuridad, pero era tan segura al caminar.

La conocí en este mar de casualidades. Con la lluvia entre nosotros, caminamos atravesando este pueblo tan antiguo. Empezó a caer granizo. Esta calle de Tepanecas, siempre con sus sorpresas. Nos refugiamos primero en un local de productos vegetarianos, después en una zapatería, luego en un café internet donde encontramos a otros tipos empeñados a vivir.

Nos permitieron esperar en tanto pasaba aquella tormenta.

Ingenuamente creímos que todo pasaría en unos minutos, atónitos vimos cómo el granizo se metía en aquel refugio. La responsable del lugar hacía esfuerzos por sacar el agua y los pedazos de nube que tercamente se metían por esa puerta. Apagó las computadoras, ayudamos a que nuestro pequeño espacio no se inundara, fue inevitable, se tuvo que cerrar. Salimos de aquel desastre después de algo así como medio siglo y algunos minutos de más.

Y esa gran avenida apareció ante nosotros, donde las ceremonias significaban el advenimiento, el resucitar de culturas, cuando ver el cielo en la noche era para leer las estrellas. La Avenida, donde corrían los niños a tomar agua clara de un manantial, los mayores ingerían pulque, comían maíz tostado y huitlacoche recién salido de las milpas, ahora se veía tan lejana.

Esa calle de Tepanecas, este día inundado, parecía anunciar el regreso del Lago de Texcoco.

Para llegar a la avenida Azcapotzalco teníamos que rodear el jardín, bautizado irónicamente del “Siglo XXI”, y descubrir que aun así no podríamos llegar, y regresamos, caminamos sobre Rayón, intentamos rodear por Esperanza, era imposible, rodeamos el mercado, aún tuvimos que caminar hasta el Quiosco, con mucho cuidado porque podíamos resbalar con tanto granizo y tanto charco, difícil saber si estabas metiendo el pie en una zanja, o pisando una pared de origen Tepaneca o Mexica.

Ella no se soltaba de mis manos y me guiaba con tanta parsimonia, no en balde era la predecesora de tantos desastres.

Me anunció muchas veces el fin. Nunca anunció un aislamiento tan mortal, peor que una epidemia. Peor que la tierra alejándose del universo, desprendiéndose de aquella galaxia, de donde huíamos para ser menos que un punto.

Que ese desastre anunciaba algo peor, una calle inundada de zanjas, de banquetas rotas, el jardín y el mercado cerrados, un lugar sin comerciantes ambulantes.

Finalmente, sobre la avenida, nos dirigimos a un lugar más seguro, la gente alrededor hacía lo mismo, los únicos divertidos eran los niños, jugando a saltar ríos, colocar un barco de papel, meter los pies al agua, con el respectivo regaño de sus madres.

Ella tenía el poder de la naturaleza, y la naturaleza se la llevó y la regresó para decirme que el universo estaba en nuestra casa abandonada.

Últimamente evito su mano porque regresa la tormenta de sus ojos, de sus reclamos, de su cabello revuelto ante mi miseria, de sus brazos inertes ante mis caricias, de sus lonjas descendiendo como una ladera en aquel paraje de avenidas y callejones, llena de crepúsculos, que me hace  avanzar por aquel paraíso, para llegar a un lugar tan oscuro.

Para caminar como un chaneque sobre las calles de Azcapotzalco, tan llenos de perplejidades.

 

Glorieta Poética de Camarones

       Por Joel Luna Mendoza

          Noviembre 2020


         En este caos urbano

         De anárquico sinfónico

         Escucho como música

       Los versos de un poema

De forma creativa

   De bien lograda idea

Con tono de crítica

 Con un poco de reclamo

Escucho el claxon de los autos

Y me alejo del humo contaminante

Del ruido del motor

Del tránsito extenuante


 Veo en estos versos

Su propio sabor

Su propio aroma

Que por momentos

Deshace la aspereza cotidiana

 De este agobiante y bullicioso lugar


 

CORRIDO ANTONIO URDAPILLETA


Autora: María Elena Solórzano


Señores: el dos de octubre,

mil novecientos sesenta,

a la luz abrió sus ojos

José Antonio Urdapilleta.

 

Nativo de Azcapotzalco,

dedicó toda su vida

a develar sus secretos,

sus cosas muy escondidas.

 

Estudio Arqueología

en su afán por aprender,

descubriendo de la gente

su ancestral sabiduría.

 

Era apenas veinteañero

cuando decidió gustoso

ser cronista en su terruño,

Chintololo se nombró.

 

Recorrió barrios añejos

y sus leyendas rescató,

su palabra oro molido

a todo mundo asombró.

 

Recorría todos los barrios,

presente en todas las fiestas

que organizan los pueblos

para su santo patrón.

 

Nunca morirá el cronista,

ya no llores por favor,

vivirá siempre en sus libros,

está su nombre en los glifos.

 

Lo guardan los corazones:

de los niños, de los viejos,

lo guardan las añejas casas,

los caminos y balcones.

 

Pardeando el 10 de octubre,

dos mil dieciséis el año

 Al cronista José Antonio.

lo traicionó el corazón

 

Tepanecas lo recuerdan

con gran pesar y tristeza.

se ha marchado un buen amigo,

gran legado que nos dejó.

 

José Antonio falleció,

quien fuera el mejor cronista

que existiera en la región.

¡Ya el Chintololo murió!

 

Vuela, vuela torcacita,

ya no llores por favor,

vete hasta lejanas tierras

a dar la triste razón.

 

Vuela, vuela torcacita,

ya no llores por favor.