jueves, 20 de agosto de 2020


COLONIA SAN ALVARO, 
UN AMOR, UNOS VERSOS

Por Don Nayarito Cantalicia

Nuestra querida colonia no es muy conocida, aunque estamos rodeados de movilidad y comercio. Nos circundan: Avenida Azcapotzalco, Tacuba, Clavería y la Avenida Cuitláhuac. Cuatro puntos bastante conocidos y transitados. Es curioso que cualquier taxista sepa dónde están las colonias Tacuba o Clavería, pero casi nunca sobre la colonia San Álvaro que está en medio de ellas.
Los que aquí vivimos vamos a esas otras colonias. Por ejemplo para el metro y mercado a Tacuba. Para el cine y cafeterías a Clavería. Aquí tenemos tapicería, vidriería, farmacia, miscelánea, escuela, nevería, carnicería, pollería, recaudería, panadería, lavandería, veterinaria, taller mecánico, estética, tlapalería, etc. Así que cuando deseamos estar en paz, o comer sabroso y sencillo en fin de semana, nos basta nuestra colonia, ya sea en nuestras cocinas, o a los tacos que se ponen en nuestro parque. Disfrutamos las paleterías y la sombra del arbolado centro de la colonia, que es suficiente para vivir tranquilos, sin el estrés de los autos, motos ni peseras.
Para mí, el eje principal dentro de la colonia es: PARQUE – PARROQUIA – PALETERIA. El contacto con la naturaleza, el contacto con Dios y el contacto con lo sabroso a cualquier hora, los postres.
EL PARQUE
Es amplio y tiene bancas muy útiles con mesa y hasta tablero de ajedrez. Hay juegos infantiles con bancas, para que los padres puedan sentarse cerca.
  
En el parque hay un kiosco rodeado de diversos árboles. Entre otros, me gustan los ahuehuetes que tenemos, los árboles frutales y especialmente la alta y frondosa orquídea de árbol.
  

   
Tiene una cancha de fútbol rápido decorada con brillantes murales de temática deportiva, que estimula a la juventud a disfrutar y ejercitar la energía con que la vida los ha dotado. En su muro interior colocaron la frase: “El deporte tiene el poder de transformar al mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas”.

      
En su módulo de vigilancia, cuando no hay pandemia, se imparten cursos artísticos.

LA PARROQUIA DEL CORAZON EUCARISTICO DE JESUS Y SAN ALVARO
Es un espacio cálido de encuentro y oración espiritual, lleno de actividades alegres, profundas y que tocan el corazón. La limpieza y sencillez del lugar lo hacen bastante agradable para estar en él, y la paz general de la colonia, que se refleja al interior de la Parroquia, le permiten ser un refugio muy propicio para cuando los creyentes deseamos conversar con Dios, agradecerle, pedirle, o simplemente orar por el bienestar del prójimo. Cuando salgo de la misa los domingos, es muy agradable hacer una parada en la paletería.
  






PALETERIA SAN ALVARO
El aspecto sencillo y tradicional del negocio me gusta mucho. No es de cadena comercial. Supongo que algunos la calificarían de estilo “Retro”. Al interior de sus refrigeradores y congeladores es donde muestra una jovial ambición y marca la diferencia con los demás. Sus helados y nieves son muy sabrosos. Yo no puedo comer muchos bocados fríos, pero ellos tienen una deliciosa solución: paletas chiquitas. Tienen de muchos sabores: limón, coca, grosella, uva, entre otros, además de su variedad de crema. Una vez con la paleta en mano, apenas cruza uno la calle y ya está en el calmado y frondoso parque. Oración, deleite y naturaleza. No hace falta más para una linda tarde.
  

ALGUNAS CASAS
La Avenida Azcapotzalco es muy conocida por varias casas de estilo francés que se construyeron a finales del siglo XIX e inicios del XX y que aún perduran. Son muy bonitas. Pero pocos saben que hay más casas de ese estilo y época dentro de San Álvaro. Algunos predios han sido modificados y ya no conservan ese tipo de arquitectura. Pero otros siguen manteniendo aquel aspecto y logran sacarle al espectador un suspiro. No incluyo fotografías de ello para no tener problemas. Pero si invito a los lectores a que se den una vuelta a admirar el patrimonio arquitectónico e histórico que aquí se conserva.
ALGUNAS CALLES
He comido paletas caminando tranquilamente en Londres, Venecia, y Niza. Las calles de nuestra colonia tienen esos nombres, entre otros. Me gustan los letreros viejos de las calles, esos azul marino con letras blancas y grandes. Perduran y siguen tan útiles y claros como cuando fueron nuevos. Los modernos de fondo blanco y letras negras, en ocasiones ya solo son una lámina blanca con manchones grises que no dicen nada, pues se ha borrado todo, y algunos están chuecos.
  

SEPARACION IGLESIA Y ESTADO
En nuestra colonia, dentro del parque, se tienen dos monumentos de personajes históricos liberales. Uno es para el Lic. Benito Juárez, Benemérito de nuestra patria. El otro es del General Eloy Alfaro Delgado, pilar del moderno Ecuador. Fueron figuras contemporáneas: El General Eloy Alfaro tenía 30 años cuando falleció Juárez (1872). En sus biografías hay similitudes interesantes:
1)      Condujeron a sus naciones a establecer la separación entre la Iglesia y el Estado.
2)      Ambos son gigantes en la historia de sus respectivas patrias, con infinidad de homenajes, plazas, parques, escuelas, etc., con su nombre.
3)      Los dos fueron presidentes de sus países en más de una ocasión.
4)      El mexicano tuvo que gobernar de forma itinerante por los conflictos que vivía su país, y el ecuatoriano fue enviado al exilio temporalmente.
5)      Ambos nacieron en la provincia de sus países, y fallecieron en la ciudad capital.
6)      Los dos legaron infinidad de postulados, documentos y cambios que impactaron la vida y el destino de sus naciones. Muchas veces los ciudadanos gustamos de recordar a este tipo de elevados personajes por alguna de sus frases que resumen su legado. Al General Eloy Alfaro se le recuerda con la frase (que está en este monumento obsequio de la Embajada de Ecuador): “Nada soy, nada valgo, nada pretendo. nada para mi, todo para vosotros, que sois el pueblo que se ha hecho digno de ser libres”. En el monumento a Benito Juárez se lee una de sus frases: “Nada con la fuerza, todo con el Derecho y la Razón”.
   

UNA TARDE, UN AMOR
Pasear en nuestra colonia, en una tarde de fin de semana, es mirar gente disfrutando de los tacos en el parque, jóvenes jugando en la cancha, parejas de la mano, familias en las bancas con mesa, padres cuidando a sus hijos en los juegos, algún caminante gozando las sombras frescas, personas que vienen del mercado de alguna colonia vecina, o gente saboreando alguna paleta o helado.
   
Así es San Álvaro, pedacito de ciudad que se puede disfrutar como si fuera un pueblito calmado. Los invito a que vengan a conocerlo. Sugiero se coman una paletita de coca o de grosella, van a ver que por un instante, recordarán a esa niña o niño que fueron alguna vez, cuando una paletita era un premio. A mí nana María Talamantes le decíamos de cariño Mariquita. Ella me compraba una paletita de coca cuando me recogía del Jardín de Niños. Con una mano sostenía yo su mano, y con la otra mi paletita. No necesitaba nada más. Con eso sentía que todo era bello y seguro. Tenía la certeza de que todo estaba en orden. Cuanta fuerza, confianza y paz me transmitió con ese cariño azucarado. Hoy no cuento más con su presencia terrenal, pero su influencia, su cariño y su huella en mi corazón, lo tengo al recordarla, al orar, y al comerme una paletita de coca pensando en ella. ¡Gracias Mariquita por impregnarme de un amor tan lindo como el suyo, y por dejarme un dulce ritual para invocar su tierna memoria!

VERSOS A MI COLONIA SAN ALVARO

Mi San Álvaro tranquilo
lleno de serenidad,
no por eso sin auxilio
de lo que es modernidad.

Vecinas Tacuba y Clavería
nos abrazan con pasión,
allá vamos cual romería
mercado, cine y diversión.

El paseo y charla serena
preferimos en nuestro parque,
cuya gran jardinera se llena
de trinos por todas partes.

Sin tiendas de grandes franquicias
pero con cancha deportiva,
sin ruido damos albricias
por la vida productiva.

Paletitas, quiosco y bicicletas,
mesitas para jugar ajedrez,
con los niños y sus piruetas
nuestro parque paraíso es.

Monumentos a grandes hombres
se erigen en sus pasillos,
Eloy Alfaro y Benito Juárez
nos miran contemplativos.

Jardín del jubilado
paseo del niño en carriola,
esconderse con el amado
o armar partido con bola.

El corazón de San Álvaro
es su parque, es su ambiente,
y en elogios no reparo
para aplaudir a su gente.

Postdata:
Los domingos a la iglesia
que está en la calle de Grecia
a buscar sana indulgencia
o instrucción de penitencia.
A la Virgen del Rayo reverencia,
su fiesta esperamos con paciencia
festejo de alegría y prudencia.
Disculpe usted la insistencia
pero tenga en su inteligencia
que en San Álvaro su presencia
grata será su experiencia.
¡Viva San Álvaro, excelencia!
¡y larga sea su existencia!

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