martes, 23 de agosto de 2022

 SAN JUAN TLILHUACA: DECRETO DE AÑO JUBILAR.

Por: Raquel Rodríguez Sandoval


Con motivo de los 75 años de la erección de la Parroquia San Juan Bautista Tlilhuaca, el Sr. Obispo de la Diócesis de Azcapotzalco  concedió un Año Jubilar, cuyo Decreto se leyó en  la Celebración Eucarística del 24 de junio del año en curso, con motivo de la fiesta patronal por el Pbro. Anselmo Bravo Burbano, el cual  les comparto a continuación:

 DIÓCESIS DE AZCAPOTZALCODECRETO DE AÑO JUBILAR DE INDULGENCIA PLENARIA 

Monseñor Adolfo Miguel Castaño Fonseca, por la Gracia de Dios y por la designación de la Sede Apostólica, Primer Obispo de la Diócesis de Azcapotzalco, siendo consciente de la grande tarea que tienen todos los fieles cristianos de tener a la Santidad viva, concediendo el papel tan importante que tienen para este fin las indulgencias que la iglesia en virtud de la potestad que le ha conferido el mismo Cristo, ofrece a todos los que con las debidas disposiciones cumplen con los actos por ella dispuestos.

Tengan a bien en la Parroquia de San Juan Bautista Tlilhuaca decretar:

 

Primero: Celebrar un Año Jubilar el cual iniciará el día 24 de junio Solemnidad de San Juan Bautista y concluirá el 24 de junio del 2023, inaugurando con la lectura del presente decreto.

 

Segundo: Para ganar  las indulgencias concedidas por este decreto se debe de considerar lo ya dispuesto por la Iglesia en la manera ordinaria a tenor de los cánones 994 y 995, además de las siguientes consideraciones:

*Asistir a la Parroquia.

*Estar en gracia.

*Recibir la comunión.

*Rezar el credo.

*Pedir por las intenciones del  Papa Francisco y todos los proyectos de la Diócesis de Azcapotzalco.

 

Tercero: También concedo a aquellos imposibilitados por la pandemia u otra enfermedad que participen con dicho jubileo por las redes sociales para gozar del don de ésta indulgencia plenaria ofrecer su sufrimiento al Señor.

 

Cuarto: La Santa Misa de clausura del Jubileo será el 24 de junio del 2023 en la misma Parroquia.

 

Que nuestro Padre Dios rico en Misericordia y Dios de todo consuelo, el Señor Jesús quien siempre está dispuesto a perdonarnos, el Espíritu Santo que es quien mueve los corazones al arrepentimiento y a la conversión y Nuestra Madre María Santísima reina de los Apóstoles hagan que esta gracia singular sirva para renovar la fe, para que los fieles de esta porción del pueblo de Dios tengan una vivencia cristiana, coherente y fiel que les permita colaborar en la construcción de un mundo más humano, más fraterno, más solidario que el Señor Dios quiere que tengamos.

 

Dado en la Curia Diocesana de Azcapotzalco el 24 de junio del 2022.

 

Firma: Adolfo Miguel Castaño Fonseca.

Obispo de Azcapotzalco.

Hermana María Elena Torres Hernández.

Canciller.

 

Y en este punto nos preguntamos ¿Qué son las indulgencias?

En el Catecismo de la iglesia católica encontramos la siguiente información:

X. Las indulgencias

1471 La doctrina y la práctica de las indulgencias en la Iglesia están estrechamente ligadas a los efectos del sacramento de la Penitencia.

Qué son las indulgencias

"La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos" (Pablo VI, Const. ap. Indulgentiarum doctrina, normas 1).

"La indulgencia es parcial o plenaria según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente" (Indulgentiarum doctrina, normas 2). "Todo fiel puede lucrar para sí mismo o aplicar por los difuntos, a manera de sufragio, las indulgencias tanto parciales como plenarias" (CIC can 994).

Un ejemplo sencillo lo aterrizo en una anécdota que me sucedió cuando cursaba el tercero grado de primaria, en una ocasión olvidé mis lentes en el pupitre, salí de la escuela, nos dimos cuenta mi mamá y yo al llegar a casa, así que regresamos a la escuela para recuperarlos, para nuestra sorpresa estaban rotos, totalmente destruidos.

No fue difícil dar con los culpables, Fernando y Alejandro un par de inquietos compañeros que se les hizo fácil aventarlos hasta dejarlos inservibles.

Al día siguiente los llamaron a la dirección donde me ofrecieron una disculpa, sin embargo debieron reparar el daño.

Sus papas cubrieron el costo de mis nuevos lentes.

Tomado esto como referencia el pecado sería destruir los lentes.

El arrepentimiento y la disculpa serían la confesión.

La penitencia seguro la pusieron sus padres en casa castigándolos.

La reparación del daño no la podían realizar ellos al ser menores de edad, así que lo hicieron sus padres que en el caso que nos ocupa sería la Iglesia concediendo la indulgencia.

1 comentario:

  1. Gracias por tan valiosa información, aunque voy poco a la iglesia es bueno saberlo 👏👏👏

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